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Sé cómo habitar mi sombra… por eso puedo acompañarte

Se reconoce la luz porque se conoce la oscuridad. Se busca la luz porque se está en sombras.

Sé cómo habitar mi sombra… por eso puedo acompañarte

Es más agradable nadar por aguas claras… ver debajo, saber qué se pisa y si hay algo ahí para evitarlo o disfrutarlo.

Saber qué se va a encontrar en la vida y tener los recursos listos para enfrentar situaciones y resolver desafíos da mucha seguridad y tranquilidad.

Conocer profundamente las herramientas de las que se dispone para transitar el sendero da confianza, pues sabemos muy bien cómo responder ante las circunstancias.

Hay sol, el día está bonito. La temperatura es agradable y las cosas van bien.
 Sonreímos, pues hay fluidez y respuesta clara.

Hasta que…

Todo se ensombrece. Desaparece la luz. No se ve horizonte. El agua llega al cuello y ya es barro que molesta. No hay luna, no hay cielo. Se perdió el arriba y el abajo.
 Las herramientas y recursos quedaron lejos de la mano y, por más que se estiren los dedos, no se caza una de ellas para poder mantenerse a flote.
 Si todo se pone más intenso, quizá se pierde la esperanza de poder apoyar la planta de los pies sobre una superficie firme.
 Brotan las lágrimas. Algún puñetazo surge del interior y termina sobre las paredes, y la desolación se instala a sus anchas.

La luz plena de antes se perdió de vista y todo se volvió sombra.

Conozco este estado, más de lo que me gustaría reconocer.

He entrado y salido de infiernos muchas veces.
 Así aprendí a habitar mi mi3rd4.

Se reconoce la luz porque se conoce la oscuridad.
 Se busca la luz porque se está en sombras.

A veces nuestra casa interior quedó así: a oscuras.
 O quedó llena de trastos viejos y por eso te fuiste de ahí.

Como te dije en el post anterior, no hay vacío posible en el Universo, así que si vos no estás, otra energía ocupa tu lugar (tu preocupación, tu no mirar, tu temor, tu exceso de confianza, tu descuido). Y VOS siempre podés volver, pues sos QUIEN lidera tu espacio interior.

Aprendí a evitar mi sombra cuando dejé de mirar para otro lado, dejé de hacerme la superada y, por necesidad, tuve que mirarme a mí y entrar en mí.

Se puede salir de ahí. Si entraste… podés salir.
 Si saliste, podés volver a entrar… nunca se sabe, puede pasar.
 Si entraste, si saliste y volviste a entrar, ya sabés cómo salir.

Si yo no hubiera estado ahí tantas veces, no podría acompañarte. No sería capaz de sostener tu mano cuando te parece que ya no hay manera, cuando creés que todo fue en vano y nada sirvió.
 Cuando caen tus lágrimas por tu rostro y me mirás sin la esperanza de que algo pueda ser diferente.
 Invariablemente te miro y, sonriendo suavemente, te digo: Entiendo, y es posible salir de ahí.

Se reconoce la luz porque se conoce la oscuridad.
 Se busca la luz porque se está en sombras.

Nada de lo que viviste fue en vano. Podés transformar tu dolor en maestría, sin romantizar y con los pies en la tierra. Cada quien es responsable (habilidad para responder) de lo que ha elegido hacer, y esas consecuencias pueden ser muy hermosas también.

Todavía hoy entro en sombra y me pierdo, y no sé cómo salir… Me agarra un estado amnésico de mí misma y me cuento que no hay salida posible.
 Ahora ya reconozco el estado, así que muchas veces espero.
 Espero a que vuelva a salir el sol, pues sí saldrá. Es la ley.
 Otras veces pido ayuda a mi red de amor (tanta gente que me ama y que amo), y me encienden algunas luces para que yo vuelva al Camino.

Si duele, quedate ahí hasta ser un buen hogar (un sano lugar) para ese dolor y tomalo como parte tuya, pues es tu experiencia y es válida y es lícita.
 Apenas lo puedas integrar, irás viendo la Luz que buscabas y saldrás de ahí.
 Haciendo algunos pasos maduros más, podrás tomar las acciones que requerís para hacerle lugar a esto y también a lo hermoso que te habita.

Por favor, soltá la creencia de que todo es negrura.
 Por favor, soltá la creencia de que todo es luz…

Se reconoce la luz porque se conoce la oscuridad.
 Se busca la luz porque se está en sombras.

El ser humano experimenta todo porque todo forma parte de su desarrollo evolutivo y su Retorno a la Fuente, pero romantizar el dolor, la tristeza o la falta de claridad no ayuda.
 Habitar la adultez y la humildad de no saber son excelentes remedios para esa parte que hace “como si” no pasara algo.

Si estás en uno de esos momentos de sombra y estás leyendo, respirá. Llorá si así lo necesitás. Sentí tu cuerpo, tus pies. Respirá. Caminá un poco y conectá con alguien.
 Buscá espacios que enciendan tu corazón sin salir corriendo.
 No se deja la casa inundada todo el tiempo. Se vuelve, apenas se puede, para ordenarla.

No siempre sé, no siempre estoy segura, no siempre tengo una respuesta, pero elijo confiar y, después de tantas veces, sé cómo se siente y empiezo a salir.

Sí hay una salida. Sí es posible generar otra forma de vivir. Sí se puede cambiar la perspectiva.
 Sí cuesta a veces. En otras requiere mucho esfuerzo, pero si el sol aparece después de la noche, entonces eso también ocurre dentro.

Es la LEY.
 Luz & Sombra.
 Alfa & Omega.
 Principio & Fin.

El mundo alberga todo y eso te incluye a vos y a tus experiencias.

Te convido algunas frases que me digo cuando se apaga la luz, tal vez te sirvan a vos también.
 Gracias por llegar a este punto.
 Salgamos juntos a otra oportunidad.

Con amor,
 Vane

FRASES DE AUTORECUERDO BY CHAT:


Frases de auto-recuerdo

Yo sé quién soy.
 Y aunque por momentos lo olvide, algo en mí lo recuerda.

Elijo quedarme en mi centro,
 ese lugar donde sigo siendo tal como fui creada.

Mi luz no desapareció.
 Puede que ahora no la vea,
 pero sigue ahí… intacta.

Y mientras respiro, puedo empezar a recordarlo.

Mi amor por la vida permanece.
 Mi fuerza permanece.
 Mi certeza permanece.

Este es sólo un momento.
 Y los momentos cambian.
 Así como cambian los pensamientos.

Puedo quedarme aquí, con paciencia,
 mientras la vida acomoda lo que ahora no entiendo.

Todo se ordena para mi más alto bien.
 Tal vez no vea aún cómo…
 pero algo bueno ya se está gestando.

Confío.
 Espero.
 Permanezco.

Después de la noche, el sol no pide permiso para salir.
 Simplemente amanece.

Y dentro de mí, también amanece.

Yo sé quién soy.
 Mi luz sigue intacta.
 Y cuando la mire, la reconoceré.

Gracias, Espíritu, porque así es.

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